Del teletrabajo y la vida sendentaria

Hace unos días compartió en redes sociales una tuitera amiga, Diana Quintero (@DianaQuinteroA‏), que iniciaba un ciclo de ejercicios fìsicos para mejorar su salud. Casualmente, en estos dìas coincidí con ella esa misma reflexión. Tal vez el teletrabajo y la forma como acostumbramos a llevar la vida hace que el sedentarismo nos ahogue y percibimos que empezamos a necesitar el ejercicio físico. Quizá logramos algo cuando nos desplazamos a un sitio de trabajo, pero eso no es suficiente, y aún en esa circunstancia también se lleva otra forma de sedentarismo y estrés hasta que el cuerpo nos pasa la cuenta.

Por eso en esta semana, al tiempo con Diana, aproveché para iniciar este reto que me he puesto yo misma  porque siempre he sido floja para el ejercicio físico, en especial desde que trabajo en la nube. A través de mis redes sociales compartí la experiencia con el HT #CorriendoCuestaArriba con una razón simple, luego de dejar a mi hija en el colegio, mi regreso a casa obliga a escalar los conocidos "toboganes" de Campoalegre, Barranquilla. Son solo 3 cuadras, pero todas en subida de una desafiante inclinación. Es común ver a las personas que se trasladan en bicicleta a sus trabajos, bajarse y llevarla de lado para subir el empinado recorrido. Así como sentir el fuerte a olor a quemado de los clutches de los carros cuando la gente no controla bien sus vehículos en este ascenso, así como el enorme esfuerzo que hacen los buses urbanos por llegar a la cima. El reto es bastante para cualquier máquina, sea cuerpo o automotor.

Mis compañeritos del reto #CorriendoCuestaArriba
De estos primeros días de reto he logrado tener reflexiones y aprendizajes. El primero me lo regaló el amigo Belemir Blanco con el canal en youtube MetabolismoTV. Aunque el reto #CorriendoCuestaArriba  me lleve a bajar de peso, mi primera meta es movimiento y oxigenación. Ese canal me abrió la mente hacia el metabolismo del cuerpo. El segundo fue un obsequio de mi inspiradora, asesórate de un médico del deporte porque mis rodillas por el peso que tengo pueden sufrir. Entonces redireccioné el mapa de ruta con su observación. No es correr cuesta arriba el tobogán para maltratar mi cuerpo, eso no es lo que quiero, así que a partir de hoy empecé a caminar el mismo tiempo alrededor de la cancha de fútbol cerca del colegio. No es mi intención hacer sufrir el mis rodillas como hacen los conductores con el clutch de su vehículo en ese trayecto. Leì que recomiendan, al menos al menos, 150 minutos por semana de ejercicio aeróbico de intensidad moderada o caminar a paso ligero, eso es 30 minutos diarios, comencé el reto dedicándole 20 minutos. El regreso a casa siempre será mi motivación, así como disponerme a mi trote virtual habitual en el monitoreo de medios, redes sociales y mis proyectos personales como bloguera.

La vida sedentaria es algo que finalmente el ser humano siempre busca, es una etapa posterior a nuestro ser nómada ávido de nuevos conocimientos. Llegaron las nuevas tecnologías y nos permiten establecernos para que nuestro movimiento se mantenga sin fronteras desde lo virtual. La realidad es que el cuerpo, nuestro aquí y ahora, necesita de movimiento y a pesar de las bellezas del mundo digital, el mundo 1.0 requiere salud para nuestro cuerpo. A los seguidores de este reto, muchas gracias por sus comentarios, bastante alentadores, en mis redes sociales. Les seguiré contando cómo me va por el HT #CorriendoCuestaArriba. Por ahora, procuren no dejar de lado el ejercicio fìsico como mejor nutriente de la salud, sobretodo cuando el trabajo está en la nube.

@aidamar

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